El derecho a vacaciones y el año natural

Las vacaciones son parte de los emolumentos derivados de la relación de trabajo por cuenta ajena. Grosso modo cada trabajador genera 2 días y medio de vacaciones por cada mes trabajado (algunos, más), incluyendo el propio mes de vacaciones. Las vacaciones como norma general no se pueden compensar con dinero. Si el convenio no dice otra cosa sólo se puede determinar por el empresario el período de disfrute de la mitad del tiempo. Hay que tener un calendario que las fije con un par de meses de antelación -en muchos convenios ya en el primer trimestre del año- y hay que disfrutarlas dentro del año natural que se generan ya que en otro caso se pierden.

Esto que parece ser una regulación diáfana, sin aristas, no lo es tanto. Casi seguro que el amable lector conoce casos de trabajadores que no disfrutan de vacaciones, o que disfrutan la mitad siendo -o no- compensados por la otra mitad y que no tienen ni idea de la fecha hasta pasado el mes de junio. Por no hablar de los muchos trabajadores que no las disfrutan.

Pero en la inflexible postura de vacaciones no disfrutadas, vacaciones perdidas, la jurisprudencia comunitaria, gracias al apoyo que han encontrado en los convenios de la Organización Internacional del Trabajo y, sobre todo, en las directivas comunitarias, ha introducido matices importantes cuando el período de vacaciones no se puede disfrutar por sufrir el trabajador un proceso de incapacidad.

La jurisprudencia española hasta el 2009 consideraba que en supuestos de coincidencia de ambas situaciones el trabajador no gozaba de un derecho al disfrute de las mismas en otro momento, pues determinar un período de disfrute de vacaciones llevaba que hubiera un reparto de los riesgos. Y así lo refendró el TC, en la sentencia 324/2006, que se ha quedado obsoleta. La única excepción eran los períodos de suspensión del contrato de trabajo por maternidad, que desplazaban expresamente las vacaciones a cuando termine el período de maternidad, coincida con el año natural o no, y esta excepción se recogía de forma específica.

El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (Sala Primera) ya había aclarado en varias ocasiones que los trabajadores tenían derecho a ser compensados económicamente cuando no habían disfrutado de sus vacaciones por estar en situación de incapacidad y no volvían a reincorporarse. Esta es una situación más común de lo que parece, sobre todo en proceso de larga incapacidad temporal que terminan en fin de contrato, invalidez o jubilación.

La doctrina del TJUE ha dejado claro que el trabajador que se encuentre en incapacidad temporal en el momento de iniciar las vacaciones y que no pueda disfrutarlas por ese motivo debe tener derecho a un nuevo periodo de vacaciones. Posteriormente una nueva sentencia del tribunal, STJUE 21 de junio de 2012 (caso Anged, planteado por UGT, CC.OO, FASGA y FETICO) ha especificado que también le corresponde al trabajador un nuevo periodo de vacaciones en caso de tratarse de una incapacidad temporal sobrevenida, esto es, cuando caiga de baja una vez empezadas las vacaciones.

El tribunal llega a esta conclusión porque las vacaciones y la incapacidad temporal tienen distinta finalidad. Digamos que cuando uno está enfermo convalece, y cuando uno está de vacaciones descansa. Y no es lo mismo.

La normativa ha sido modificada en la nueva redacción del art. 38.3 del Estatuto de los Trabajadores para que nuestra regulación concuerde con la interpretación del TJUE de la directiva comunitaria, que nos obliga. El límite que el legislador ha establecido son 18 meses desde el final del año en el que se hubiesen originado. Esto es, las vacaciones no disfrutadas en el año 2011 por razón de enfermedad (pero no de maternidad, que no es una enfermedad y tiene otra norma de desplazamiento de las vacaciones) pueden ser reclamadas hasta junio de 2013, las que no se disfruten por esa causa en el 2012 tienen plazo hasta junio de 2014 (y así sucesivamente). Literalmente el artículo 38 dice ahora:

“Cuando el período de vacaciones fijado en el calendario de vacaciones de la empresa al que se refiere el párrafo anterior coincida en el tiempo con una incapacidad temporal derivada del embarazo, el parto o la lactancia natural o con el período de suspensión del contrato de trabajo previsto en el artículo 48.4 y 48.bis de esta Ley, se tendrá derecho a disfrutar las vacaciones en fecha distinta a la de la incapacidad temporal o a la del disfrute del permiso que por aplicación de dicho precepto le correspondiera, al finalizar el período de suspensión, aunque haya terminado el año natural a que correspondan.
En el supuesto de que el período de vacaciones coincida con una incapacidad temporal por contingencias distintas a las señaladas en el párrafo anterior que imposibilite al trabajador disfrutarlas, total o parcialmente, durante el año natural a que corresponden, el trabajador podrá hacerlo una vez finalice su incapacidad y siempre que no hayan transcurrido más de dieciocho meses a partir del final del año en que se hayan originado.”

Acceso a contenido experto para gestores

No te quedes con ninguna duda: consulta con tu gestor administrativo.

Busca el logo , garantía profesional.

SIGA

Sonia Canay. Abogada. Departamento Jurídico-laboral de SIGA
Esta entrada fue publicada en General y etiquetada , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>